¿qué es la discriminación de animales?


Crueldad con los animales

Muchos filósofos sostienen que el trato diferenciado de las vacas y los perros es un ejemplo de especismo. Argumentan que los miembros de las dos especies comparten intereses similares y, por tanto, deberían recibir la misma consideración, pero en muchas culturas las vacas se utilizan como ganado y se matan para comer, mientras que los perros son tratados como animales de compañía.

El especismo (/ˈspiːʃiːˌzɪzəm, -siːˌzɪz-/) es un término utilizado en filosofía para referirse al tratamiento de individuos de diferentes especies. Un elemento común a la mayoría de las definiciones es que el especismo implica tratar a los miembros de una especie como moralmente más importantes que los miembros de otras especies en el contexto de sus intereses similares[2]. Algunas fuentes definen específicamente el especismo como la discriminación o el trato injustificado basado en la pertenencia a la especie de un individuo[3][4][5], mientras que otras fuentes lo definen como el trato diferencial sin tener en cuenta si el trato está justificado o no. [6][7] Richard Ryder, que acuñó el término, lo definió como “un prejuicio o actitud de parcialidad a favor de los intereses de los miembros de la propia especie y en contra de los de los miembros de otras especies”[8] El especismo se traduce en la creencia de que los humanos tienen derecho a utilizar a los animales no humanos, que según los estudiosos está muy extendida en la sociedad moderna. [9] [10] [11] Los estudios sugieren cada vez más que las personas que apoyan la explotación de los animales también tienden a respaldar opiniones racistas, sexistas y otros prejuicios, lo que fomenta las creencias en la supremacía humana y la dominación del grupo para justificar los sistemas de desigualdad y opresión[10] [11] [12] [13] [14].

  ¿cómo se le dice a un grupo de vacas?

Argumentos a favor del especismo

Da igual que los animales reciban un trato de cinco estrellas durante toda su vida y que luego se les mate humanamente sin ningún tipo de miedo o dolor: en principio, está mal, y nada puede hacerlo bien.

Este argumento ya no se considera útil, porque la idea del alma es muy controvertida y poco clara, incluso entre los religiosos. Además, no es posible establecer la existencia del alma (humana o animal) de forma experimental válida.

Otra razón para pensar que los animales no se comportan moralmente es que incluso los partidarios más entusiastas de los derechos de los animales sólo argumentan que éstos tienen derechos frente a los seres humanos, no frente a otros animales.

La razón por la que esto podría ser relevante para la cuestión de si los animales deberían tener derechos se aclara si se replantea en términos de deberes u obligaciones en lugar de derechos y se pregunta: ¿por qué los seres humanos deberían tener obligaciones hacia los animales, si los animales no tienen obligaciones hacia otros animales o hacia los seres humanos?

La expresión “personas marginales” o “seres humanos marginales” es desagradable. La utilizamos aquí sólo porque si lees la literatura de los derechos de los animales te la encontrarás a menudo, y es importante saber lo que significa. No pretendemos denigrar la condición o el valor de ningún ser humano al utilizarla aquí…

  Ejemplos de aves marinas

La personalidad de los animales

Tanto los humanos como los animales viven en un rico mundo de acontecimientos. Algunos acontecimientos se repiten, mientras que otros cambian constantemente. Los autores proponen que discriminar esta estabilidad, igualdad y uniformidad del cambio, la diferencia y la diversidad es fundamental para la acción adaptativa. Las pruebas obtenidas en muchos ámbitos de la ciencia del comportamiento indican que la discriminación y la preferencia por la variabilidad de los estímulos afectan a la acción tanto humana como animal. Las recientes investigaciones comparativas con humanos y animales ilustran un enfoque prometedor para el estudio de estas cuestiones. El descubrimiento y la comprensión de los procesos conductuales y neuronales relacionados con la variabilidad de los estímulos y sus consecuencias para el comportamiento ofrecen retos distintivos y nuevas oportunidades importantes para los psicólogos y neurocientíficos.

Crueldad con los animales

Las relaciones humanas con los animales no humanos son complicadas. Por un lado, ciertos animales son valorados como mascotas, queridos y con un nivel de vida mejor que el de los humanos en los países pobres (Caviola et al., 2019). Los arqueólogos incluso descubrieron que, en un momento de la historia de la humanidad, los perros eran enterrados con los humanos por razones sentimentales en algunas culturas (Day, 1984), lo que pone de manifiesto el estrecho vínculo entre los humanos y sus animales de compañía. Por otro lado, los animales de granja se sacrifican para que sus cuerpos proporcionen carne que los humanos puedan consumir. El término especismo surgió y en particular es paralelo a otras formas de discriminación injustificada como el racismo y el sexismo (Caviola et al., 2019; Horta, 2010). Los filósofos se dieron cuenta hace tiempo de la incoherencia en el trato que damos a los animales (Caviola et al., 2019), ahora es el momento de que la psicología social incorpore la relación humano-animal a su marco teórico, ya que esta relación tiene una fuerte base social e intergrupal (Dhont et al., 2019). Este ensayo aplicará varias teorías de la psicología social a la relación humano-animal y argumentará que el especismo es una forma de prejuicio. Concluirá utilizando las conclusiones para desarrollar conceptos de intervención para reducir el especismo.